Palabras que Nunca Debes de Decir

Bueno, aquí estamos de nuevo para daros algunos tips algunas cosas que suelo hacer yo y que me dan muy buenos resultados, y hoy os quiero decir una cosa os quiero contar una cosa. Las palabras que nunca debes de decir para cuando quieras vender una póliza de seguro.

 

Lo que nunca tienes que decir, ni tienes que hablar, es de que vas a vender un seguro ¿Cómo es eso? ¿Cómo voy a vender una póliza de seguro, si no hablo de seguros? Pues verás a lo que voy. Imagínate que estoy hablando, ahora a un cliente mío que yo ya lo he conocido porque he estudiado a fondo su ficha, y si no tiene la ficha completa me ha interesado porque se que puede ser un buen target para mí, ya sé  ese cliente de que trabaja, sé si su mujer trabaja o no trabaja, sé si va a tener un hijo o si tiene hijos en la adolescencia que se van a ir a la universidad etcétera, etcétera.

 

Yo antes de llamar a un cliente me estoy jugando mi  «¿Para qué?» Como estoy harto de decirlo… Yo me juego mi «¿Para qué?» «¿Para qué estoy aquí?» Yo estoy aquí para conseguir mis objetivos en mi vida y cada llamada que quiero vender una póliza, va mí «¿Para qué?» Va a mi futuro personal y familiar,  pues muy bien una vez que yo ya conozco a esa persona, yo contacto con ella ¿De acuerdo? Una vez que contacto con ella, si es por teléfono: «¿Hola Juan qué tal, cómo está? Soy Rafa Bonilla…» «Muy bien, escucha te quería comentar una cosa». «Me he enterado de que tu mujer…vas a ser papá ¿No? Me lo a dicho tu cuñado.» «Que es cliente mío también» «Muy bien, me alegro mucho ¿Y que tal el taxi?» «Joder, 12 horas, ahora claro si vas a tener un bebé…» «Tendrás que estar todo el día en la carretera ¿Verdad?» «O sea hablando ya del bebé que vais a tener tú y tu mujer…» «…porque según tengo entendido tu mujer no trabaja ¿No?» «Vale, de acuerdo. ¡Hombre si! Para

las tareas del hogar ya tiene bastante» «Muy bien, pues mira una cosita ya que estamos hablando de todo esto, del hogar» «de tu bebé y tal, una pregunta ¿Tú tienes a tu hijo protegido?» «¿Lo vas a tener protegido?» «Nada, pues quiero decir ¿Que si tú vas a

sentir la tranquilidad de que… por tu familia…» «Si tú estás todo el día en la carretera?» «No es eso exactamente, yo no te quiero vender un seguro amigo» «Una cosa, mira, te hago una pregunta» «¿Qué hubiera pasado si ayer hubieras tenido un accidente?» «Ojalá Dios no lo quiera, pero yo te tengo que volar la cabeza yo tengo que hacerte ver» «Tu situación porque mi preocupación es cuidar tu patrimonio, Juan». «¿Qué hubiera pasado si ayer hubiera habido un accidente?» «Exacto. Si tu mujer no trabaja» «A ver el seguro del banco.» «Normalmente solamente te cubre la parte de la hipoteca que estás cubriendo» «Pero no te cubre tu estilo de vida» «Tu tienes que tener cubierto tu estilo de vida» «¿Vale?» «Si uno de la familia, cabeza de familia, o los que trabajan de la familia dejarán de…» «…estar, que los demás tuvieran garantizado unos años de bienestar ¿No te parece?» «Hombre claro»

«Sí, sí, ya sé que soy un cabroncete ¿Pero tengo razón o no, Juan?» «Ahora tío, imagínate que en la calle te pasa algo, pero no solo se trata de lo peor» «Si no es que te quedaras

por ejemplo inválido» «Tu tienes que adecuar tu casa» «¿Cuánta gente hay que luego.. que tiene que estar pidiendo un favor…» «a la familia, un favor a quien sea para tener más dinero?» «¿Porque es lo que te ha dejado la sociedad? No». «Según tu calidad de vida y yo se la calidad de vida que tú tienes» «Pues se notará al faltar, incluso te puede llevar la vida a la ruina y el sentirte mal «

ya dentro de la desgracia, que mejor que tener una pequeña calidad de vida ¿No?»

«Mira, ¿Que te parece? Para hacértelo bien todo,» «Quedamos una cita y me gustaría que estuviera tu» «mujer contigo». «Si voy a saber, que luego a las mujeres  cuando se los dices ella te dice» «Que esto y lo otro, mejor cuando ella ya lo escuche,» «Lo explico todo bien y

yo creo que le va a» «Gustar y aparte se va a sentir muy contenta de ti porque estás preocupado» «Por el futuro tanto tuyo como de tu hijo que viene en camino como de ella, tío de» «Verdad eso es chulísimo, eso es ser responsable yo te lo»  “digo me quedo tranquilo y por supuesto esto no es para vender la póliza, para» «eso estamos, estamos para eso amigo ¿De acuerdo? ¿Qué día quedamos?» «¿Qué te parece el viernes por la mañana a las 11 o por la tarde a las 17 horas?» «Muy bien de acuerdo pues quedamos así.» «Vale, Juan gracias por atenderme» «Que sí que ya sé que soy un cabroncete» «Pero sabe que te quiero,

por eso te llamo cuidate hasta luego»

 

¿Vale? Esto es a lo que vamos nosotros hemos de vender la emoción a las personas, pero no por una comisión por tú «¿Para qué?» y por qué los sientes de corazón y nuestra profesión no somos ni corredores, ni somos agentes de seguros ¿Sabéis lo que somos? Somos vendedores. Últimamente esta palabra está muy tirada por los suelos. Yo soy vendedor, y cómo soy vendedor yo tengo que preocuparme que esa persona tenga su patrimonio protegido, que si él falta a su familia esté bien, si se queda inválida que tenga una cierta calidad de ¿No os parece? Para eso estamos ¿Vale?

Cuando quieras vender una póliza de seguro no hableis de seguros ¿Vale? hablar de emociones ¿Vale? hablar de tranquilidad Hablar de esa vida que tiene un cabeza  de familia ¿De acuerdo? Pues vale espero os haya gustado y sobre todo no os olvidéis esto hay que aplicarlo.

 

Hay que tomar acción.

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